Las lejanías nórdicas, cubiertas por espesas nubes de blanca densidad que se asemejan a la nieve. Las grandes casas, espaciosas y vacías. Las hojas de los árboles, de esplendor verde como los billetes. El sonido del río y sus piedras como monedas navegantes en el agua.
Los patrimonios que vienen y van en sensaciones dispersas, en sentido humano que pierde sus significación en los álgidos tiempos. Dinero, producción, intercambio, distribución y consumo: la sociedad actual está regida bajo el poderoso brazo de la economía.
Poder. La economía ejerce en los diversos círculos sociales algunas acciones que denotan y despliegan toda su majestuosidad. Es el olor de la riqueza, la visión de la pobreza, las relaciones infinitas supeditadas a los complejos procesos del hombre y su materialidad en términos tangibles y visibles.
Desde las pequeñas monedas hasta los fastuosos imperios, los gobiernos y los caminantes de cada día, la ciencia económica representa una máquina importante, un motor del mundo y su contradicción hecha realidad.
Es la economía la dictadora del buen de los recursos disponibles para asegurar los hedonismos o los patrimonios comunes. Retórica de la satisfacción de una necesidad o el arte de las producciones.
El economista es el artista, el analista del lenguaje, el visionario y el filósofo de la vida humana regida por los aspectos monetarios y las relaciones de poder por medio de los medios materiales mismos.
Números, cifras, estadísticas y nubes alrededor de la bóveda económica, cubierta del brillo de metales preciosos. Sin embargo, existen espacios vacíos, grisáceos, hoyos negros y ausencias de capital. Es el arte más difícil de ejecutar. Economía.
[Con la mirada al norte, a un lugar conocido. Fuera de sí, la ciudad se estancó en su mente. Son reglas sociales que no se pueden ignorar, son poderes más allá de la espiritualidad. Es dinero que no fluye, es dinámica interrumpida, economía a la baja en la bolsa, a la alza en el alma...]
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