miércoles, 31 de marzo de 2010

Disertación sobre la vida

Frágil y fuerte a la vez, parece interminable y cuando menos lo esperas acaba en un suspiro casi silente o un estertor tan perturbador. Pasa tan rápido a veces y tan lento en otras ocasiones. Sufrida y bien vivida a la vez, abstracta y concreta, real y falsa: la vida puede tener tantas facetas como se quiera.
Alargándose como los dedos de las manos conforme crecen, como los tallos de las plantas cuando se estiran; acortándose como los troncos de los árboles cuando se los corta, como los miembros del cuerpo cuando se pudren... Todas las magnitudes, los sentimientos, las sensaciones y lo perceptible se resume al momento, a la acción de vivir.
Sin vida no es posible nada de lo que ofrece un vasto mundo, uno mismo que se reduce ante las miradas de las personas que han pisado la faz de la tierra, que aumenta con la misma rapidez de la esperanza y la fe de la gente.
Los días pasan como todo, la luz viaja a la misma velocidad de ayer, el sonido ameniza lo gris o colorido de la vida, la gente no se detiene, el planeta gira igual. Sin embargo, ¿qué sucede cuando uno se detiene a pensar en la vida misma?
Pocas veces se puede ver la vida pasar tan lento, sino es cuando uno se detiene a pensar en la vida misma, en su longevidad o su fugacidad, en su injusticia o su generosidad. Hay momentos arriba, otros abajo, algunos más en medio y unos donde no ocurre nada.
Los sucesos cotidianos, los acontecimientos de los periódicos, la televisión y la radio, las pláticas entre vecinos, amigos... La rareza, los fantasmas, los colores que pasan frente a nosotros, todo ello se detiene, adquiere otro sentido cuando la heterogeneidad se presenta y toca a la puerta.

[Sentiste lo mismo el día que te informaron de su cuerpo, el cual yacía inerte... Sentiste el aire pasar y llevarse las lágrimas y los raros sentimientos encontrados, no sabes si sueñas o vives realmente... Dedicado al aire que corrió el sábado que te fuiste y por los demás que se te adelantaron, los seguimos esperando de cierta forma...]

sábado, 27 de marzo de 2010

VIII. Oscuridad

¿Le tienes miedo? ¿Temes de su piel blanca y fría cual mármol? Refulge como luz incandescente en las profundidades de la oscuridad, donde las distancias se pierden momentáneamente, el brillo de los ojos no existe...
A falta de luz, oscuridad profunda de la noche de los pensamientos de la persona. Las escalas determinadas en negrura, a poca luminosidad. Los cuerpos se difuminan lentamente y se pierden en la penumbra de los recuerdos, las imágenes sólo existen en la mente.
Cuando hay ausencia de luz hay presencia de oscuridad. Es uno de los aspectos reales y evidentes, la dualidad representada en su máxima expresión en simples letras, en cualquier materia de la vida natural y humana.
A los días corresponden las noches, lo claro se complementa con lo oscuro y lo positivo se contrapone a lo negativo. La realidad y la fantasía van de la mano así como lo artificial de lo natural se separan en átomos y compuestos diversos. La luna sale cuando el cielo está casi negro, el sol brilla cuando las nubes blancas dominan arriba.
Los espacios pueden disimularse en las horas de lo oscuro, las caras desaparecen, los objetos pierden su forma... Las voces se escuchan más dulces o graves, el silencio es rey en mundo de luces de vela, donde las texturas y las tramas no están explícitas. Los ciegos viven en ese entorno, ellos pueden estar ahí y desarrollarse en las sombras. Sin embargo, no todos los habitantes de ese universo son invidentes, sólo son ahí, encerrados entre espectros negros que los ahogan...

[Oscuridad (del lat. obscuritas): Falta de luz para percibir las cosas. // Lugar sin luz o con luz muy escasa. // Falta de luz y conocimiento en el alma o las potencias intelectuales. // Falta de claridad en lo escrito o lo hablado... Yo no soy tu alimento, no soy la materia prima de tu comida, aunque, puedes apagar la luz y sentir la piel que se desliza sobre la piel misma, puedes intentar comerme en la oscuridad...]

viernes, 26 de marzo de 2010

VII. Vuelo

Las corrientes de aire vienen rápido. Los vientos alisios y contralisios dan la temperatura de la jornada de vuelo. La calidez del norte y la frialdad del sur (viceversa, lo cual depende de la época del año) y las alas de las aves se extienden por los cielos azules y grisáceos.
Las nubes son las compañeras navegantes. Los rayos de sol alumbran las rutas cual si fueran luces lejanas. Las grandes ciudades y sus lámparas de noche se ven a distancia, como si fueran focos diminutos y, en el día, se ven como una pequeña mancha gris.
A lo largo de la historia de los hombres, el vuelo ha sido una inquietud importante. Noches y días sin dormir, creatividad y estudio de la estructura aerodinámica. Finalmente, después de esfuerzos científicos se crearon medios de transporte para volar, aunque las personas sólo siguen volando por sí solas en sus sueños.
Mirar al cielo, correr detrás de las nubes, tomar impulso. Desde ver las formas de los cúmulos y los nimboestratos hasta cerrar los ojos y poder tocar los vientos a velocidad alta, las aves pasar al lado de los deseos.
El vuelo es una actividad imposible para los hombres. Los cuerpos humanos no están diseñados para estar sin aditamentos y elevarse. Los aviones, los cohetes, los helicópteros y los sueños transportan ilusiones, tristezas, anhelos...
Ahora tomaré la mochila, me recostaré en el pasto y pondré la cabeza sobre ésta. Miraré hacia el cielo, las formas caprichosas de las nubes y los aviones que lejanos pasan. Cerraré los ojos y me dejaré llevar en los eternos aires de las ensoñaciones.

[Vuelo: acción del volar. // Espacio que recorre un ave sin posarse. // Trayecto que recorre un avión... Has levantado el vuelo a tierras lejanas, a nuevos horizontes. Ahora te has desvanecido de este lugar, yendo a hacer realidad tus deseos, mientras yo me quedo en tierra firme, viéndote volar en la distancia, sin la esperanza de que regreses algún día...]

jueves, 25 de marzo de 2010

¡Gracias por participar!

Es una frase que una buena amiga suele decir. Ahora bien, cuando reflexiono seriamente sobre ella logro entender que todos tenemos una oportunidad de participar y estar presentes en aquel juego intrincado, difícil...
Creo, en algún momento, todos hemos estado ahí, jugando, siendo testigos y partícipes, espectadores y actores. Es una gran trama, una novela sin terminar, un cuento que todavía no acaba de ser contado.
Sin embargo, el ambiente adverso y las situaciones desfavorecedoras son grandes aliados para acabar con la participación de manera pronta y efectiva. Sigo preguntándome cuando sucedió, el porqué del turno tan fugaz.
"¡Gracias por participar!", le dije, con voz alegre y una gran sonrisa. "¡Gracias por dejarme participar!", respondió, con una sonrisa similar. Es felicidad condensada en una frase inofensiva, es un círculo vicioso que parece acabar pero realmente no para hasta el fenecer de nuestros amaneceres.
Cada intento cuenta como un punto. Cada punto se almacena en la caja de experiencias personal. Cada sensación y emoción desprendida del juego queda en la mente, vagando para ser recordada o arrinconada en una esquina oscura, entre los recovecos del olvido.
Ahora retírate, fuiste feliz y aún lo eres. ¡Sigue así! Enseguida, y por favor, toma un globo azul brillante y vete. ¡Sonríe! A cambio ahora eres libre. Corre por los jardines con tu globo, con el sustituto perfecto. A eso suelo llamarle: "felicidad pura al alcance de un plástico relleno de aire pulmonar".

[Por favor, que este suceso recién terminado no provoque efectos secundarios. Sigue participando, encontrarás muchos premios más...]

martes, 23 de marzo de 2010

VI. Frialdad

De la dualidad vienen el frío y el calor. Ambas magnitudes, temperaturas a grandes rasgos, representan muchos aspectos naturales del hombre y del entorno en general. Del frío se puede disfrutar y sufrir, es cuestión de perspectivas y visiones.
Existen varios elementos y objetos fríos: el aire, el agua, el metal, algunas piedras y superficies... Sin embargo no hay nada mejor que la naturaleza en el más puro estado frío, es decir, cuando los elementos por sí solos son de temperatura baja, como el hielo o la nieve.
El color azul remite a la frialdad, convenida por el hombre bajo este matiz. Las tonalidades claras son más frescas mientras que las fuertes son más profundas e intensas. La piel puede sentir el azul de las cosas alrededor, el frío puede quemar...
Las dosis pequeñas de temperaturas bajas son buenas y, hasta cierto punto, necesarias para las personas. Ayudan a tolerar mejor la tragedia o la baja de calidez y a apreciar más ésta cuando existe. La ausencia de calor, en ocasiones, revitaliza al cuerpo.
He pisado el frío techo, he visto las frías nubes esparcirse en frío cielo, he sentido el frío aire en mi cara mientras el frío de mis manos invade tu frío cuerpo de mármol... Por dentro no se siente, mi organismo se ha entumecido de frío extremo y el corazón se ha congelado en frío inclemente de tus frías sensaciones.
El frío fuego me ha quemado la cara, ha cocido la carne, ha destrozado mis entrañas... El frío ha contribuido a conservar mejor los cuerpos que yacen en la tierra fría de los recuerdos lejanos. El buen amor lleva en su alma el frío resoplo de la muerte. Es parte del ciclo normal, está fuera de la ruptura anormal, pero finalmente es simple frío...

[Frialdad: sensación que proviene de la falta de calor. // Ausencia anormal de apetito o placer sexual. // Indiferencia, despego, poco interés. // Flojedad y descuido en el obrar. // Necedad... El pesado corazón de piedra se ha convertido en un brillante y resplandeciente trozo de hielo, flota sobre las gélidas aguas del buen amor, el cual terminará por consumirlo...]

lunes, 22 de marzo de 2010

V. Primavera

El cambio de estación es brusco. Del supuesto frío intenso (digo 'supuesto' porque con el clima actual nunca se sabe) al calor casi insoportable, de la cubierta blanca de los sueños al verde brillante de los pastos y los árboles: ha llegado la primavera.
Periodo de inquietud, descubrimiento, renovación; la primavera significa una transformación: pasar de lo azul a lo cálido. Bien se dice que el cuerpo se alborota y se actúa con mayor impulsividad. La velocidad ahora ha cobrado importancia.
Dicha estación gusta a la mayoría de la gente debido al gentil clima y a las emociones que despierta en las personas. Hay más probabilidades de conquistas, de embellecerse, de salir y florecer; aunque muchas otras personas prefieren los aires fuertes de otoño o los vientos fríos de invierno. "A mí me gusta más el clima frío, amo pasear y pisar las hojas secas en el piso..."
Sin embargo, es difícil explicarse el porqué del comportamiento de los seres vivos en la primavera. Podría calificarse de peculiar o fuera de lo regular, pero se prefiere justificar por medio del cambio de temperatura. El calor sofoca, saca lo intenso del espíritu y revuelve el interior.
¿Se ha enamorado usted en primavera? Ha visto el cielo más azul y el campo más verde. ¿Ha descubierto usted el sentido de ver pasar las primaveras con los años y con éstas su experiencia?
A estas 20 primaveras podría decirles: van por buen camino, pero falta un poco más de esfuerzo por experimentar mejor.
¡Se le han revuelto las sensaciones con las emociones y se ha cegado ante el sol incandescente! Ya viene el fuerte abril, cuando la primavera entra con todo su fervor y su esplendor, cuando las flores están más preciosas y cuando la miel sabe más dulce. Aunque, si se me pregunta, cada primavera que pasa es igual o menos interesante que la anterior. Sucede ante mis ojos como cualquier acontecimiento cotidiano sin pena ni gloria... Tal vez algo cambie en ésta, ya que se antoja más exquisita y disfrutable.

[Primavera (del lat. prima vera): Estación del año que inicia en el equinoccio del mismo nombre y termina en el solsticio de verano. // Época templada del año que, en el hemisferio boreal corresponde a los meses de marzo, abril y mayo, y en el austral a los de septiembre, octubre y noviembre. // Cada uno de los años de las personas jóvenes. // Tiempo en el que algo está en su mayor vigor y hermosura... ¿Será esta la primavera que esperaba tanto? No lo sé pero viene calurosa...]

sábado, 20 de marzo de 2010

El arte de ser vicioso

En esta vida, para todo hay que ser elegante. Cualquier acción requiere de un mínimo de estilo y un despliegue de carácter. Todo combinado provoca una aceleración y una mejoría de las actitudes de todo tipo.
En cuanto a los vicios, estos elementos deben estar presentes. Desde el momento que se elige para estar en contacto con las sustancias, los espacios, lugares o personas con tintes narcóticos hasta la forma de enviciarse: todo debe ser calculado y también ejecutado de forma estética.
Como cualquier comportamiento, los vicios del hombre son una manera de establecer contacto con el interior (no es la mejor ni la más loable pero es un camino). Para ello se debe ser artístico, natural, moverse como un animal salvaje en su ecosistema.
La elegancia no sólo radica en la elección del vicio ni en el momento para disfrutarlo: los recursos con los cuales se va a contar para poder acceder a la causa de lo narcotizante (sean de cualquier tipo) deben estar contemplados.
El vicio más simple y el más complejo establecen reglas, cada uno, diferentes. Sin embargo, cualquiera de éstos no debe salirse de control: todo vicio tiene un límite casi invisible, una forma de pasar del disfrute a la sordidez de la vida.
Los vicios ejecutados de forma desmedida, bruta y burda, no sólo reflejan el descontrol, sino también la debilidad del hombre, falta de fuerza interna para tomar las riendas y tener un equilibrio siendo vicioso... Lo narcotizante debe ser llevado a cabo como la danza clásica, con delicadeza y decisión, cual belleza increíble surgida del surrealismo mental propio de cada persona.

[Si mis vicios pudieran encarnarse en humanos y hablaran de mí, ¡cuánto no dirían! Tal vez sería de mi gusto, de mis flaquezas o de la forma en que prefiero disfrutar... Ahora estoy sentado, con una copa en una mano, con la otra se desvanece el penetrante olor a tabaco y estoy rodeado de las personas que me hipnotizan y narcotizan con su simple existir...]

martes, 16 de marzo de 2010

IV. Vibración

En todo el entorno natural, físico, existe vibración alrededor de todos los cuerpos presentes. Se trata de ondas elásticas que rebotan en toda superficie u objeto en el espacio.
La vibración representa un movimiento del cuerpo sobre el que esta dimensión actúa. Dicho objeto está en reposo pero su estabilidad, en ciertas partes de su constitución, es corrompida. La posición de los objetos permanece intacta.
Desde microvibraciones hasta la más inmensas, toda esta perturbación de la tranquilidad y el estado estático afecta los cuerpos. En algunas ocasiones los objetos se deshacen completa o parcialmente.
No sólo ocurre en las cosas sino también en las personas. Las acciones o productos hechos por el hombre tocan las fibras sensibles, provocan vibraciones internas.
Cuando habla, canta y se mueve, vibra el corazón. La emoción logra hacer del cuerpo humano su esclavo cuando éste no puede luchar, el cerebro no da batalla.
Existen expresiones que apelan a la vibración, tales como la música, el canto, la literatura en voz alta, la declamación, la oratoria y otros artes sonoros.
Del oído y el tacto, de la percepción oculta del sentir y de lo dicho de la emoción surgen las vibraciones corpóreas internas, los vuelcos y los vacíos. Cuando vibra el corazón se mueve y cuando éste no existe o está ausente se mueve la piel muerta en derredor por medio de esas ondas, sin trasladar a otro lugar...

[Ondas que van de un oído a otro. Sonidos que hacen eco visual en la mente... Vibraciones, sentidos y emociones que recaen y llegan a lo más recóndito del ser, del alma... Has calado hasta la médula. ¿No sientes el fuego que vibra en tu pecho e ilumina tus ojos en rojo?]

lunes, 15 de marzo de 2010

III. Música

Sí, así es. Si sus ojos no lo pueden creer, pase usted al siguiente blog. No es fácil abarcar un tema tan amplio y un arte completo y complejo en un espacio reducido. Sin embargo esta disertación no versará en aspectos teóricos sino en vinculaciones prácticas.
A cada tono asignado, a cada acorde que pasa por los oídos se le da atención, es decir, se traslada la audición (y, en el caso de este incipiente escritor) junto con los demás sentidos. Las armonías y contrastes explotan en colores reales y nítidos, como los de siempre, los de ayer. La nariz es más aguda para percibir tu perfume y las papilas gustativas esperan ansiosas a recibir sabores múltiples.
Empero, no con cualquier sonido se puede establecer un lazo tan importante, tan invisible y tan íntimo como lo son los recuerdos y las pasiones. La música, arte sonoro que conjuga lo literario y lo acústico, que en ocasiones puede impulsar lo visual y quedar en el inconsciente... Es la yuxtaposición real y abstracta del sonido con el lenguaje verbal.
No sé por cuales razones es posible ver todo el espectro cromático más vivo. La mente y el cerebro se pierden en la exageración visual que acompaña a la música...es intolerable y hermoso, aunque no podría ser mejor cuando la imaginación va al lado.
Sí, así es. La música es el mejor acompañante que he tenido hasta ahora en toda mi vida... Siempre me hace reír, llorar y viajar. Es llevadera y de una belleza tan peculiar, apreciable en todo momento, redescubierta con cada acontecimiento y ocurrencia...

[Música: melodía, ritmo y armonía, combinados. // Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído. // Arte de combinar los sonidos de voz humana o instrumentos (o de ambos) para crear deleite, conmoviendo la sensibilidad. // Sonido grato al oído. // Ruido desagradable... ¿Qué sería de mí sin música? La música es parte de mi interior, es una de las tantas huellas que ustedes han dejado al haber pasado por este corazón...]

viernes, 12 de marzo de 2010

Sigo siendo animal

Sigo siendo el mismo animal que era ayer, escondiéndome entre el entramado natural de la región... Continúo corriendo, salvaje, acelerado...no sé a donde voy, ni siquiera sé si llegaré a aquel lugar lejano.
Sí, las emociones cuales impulsos desatados fluyen a través de las venas. Las duras paredes de éstas soportan el caudal de instintos que van a velocidad insospechada. A veces me pregunto cómo es que llegué a ser tan animal, otras me parece tan cotidiano ir por la vida cual bestia enfurecida, sin conocer ningún lugar y ninguna persona.
Hay un profundo hoyo sobre la tierra que aparenta ser firme. Es una especie de vacío absorbente de los elementos presentes en derredor, un agujero negro que traga la sensibilidad emocional pero da un vuelco a la fuerza física de mi cuerpo.
Nadie más lo sabe, sólo yo poseo las llaves a la jaula del animal. Si yo resbalo hoy, mañana seré más animal. Cuando duermo permanezco en mi estado bestial. Al andar por la jungla de hierro y asfalto me transformo en otro animal. Y en la selva del lenguaje me gusta sacar toda mi parte animal, lo más impulsivo de mi ser.
Sé muy bien, cuando despierte mañana desgarraré las sábanas, correré rápido por el pasto gris y mostraré todo mi potencial, fuerza, hasta caer y morder el polvo, lleno de sangre y restos de pavimento en el rostro. Tal vez eso llene el inmenso espacio ausente en el interior. Me gusta ser animal, hoy más que ayer y mañana más que siempre...

[Cambio de forma sólo para camuflajearme con el entorno pero sigo siendo el mismo animal de ayer, quizá más salvaje... Nadie lo sabe, sólo yo, pero hasta cuando duermo sueño de forma animal...]

martes, 9 de marzo de 2010

II. Fantasmas

"Soy un fantasma en un pueblo desierto que no sabe como salir..." Caminando bajo el rayo mortecino del sol de mediodía, bajo las hojas de los verdes árboles. Los colores se ven alterados: tonalidades ocres y moradas, oscuras.
La sonrisa que se dibuja en el rostro es de una extrañeza y una peculiaridad nunca antes vista. Sumido en una ciudad fantasma, llena de imágenes que vagan alrededor de las miradas de desconocidos sin rumbo fijo. La belleza de los días va pasando lento, aunque el dolor o la indiferencia asesinen al corazón por espasmos.
No hay nada que ver ni nadie a quien admirar... No se sabe con exactitud cómo se llega aquí, sin embargo los viajes musicales y los colores que se decantan en líquidos crean efectos sinestésicos para explicar la pérdida de la densidad muscular. Las manos se transparentan poco a poco, sin que sea posible sentir los objetos que conforman el complejo entorno.
Las visiones perdidas en el humo del tiempo, las imágenes mentales alojadas en las partes emocionales del cerebro, las nubes con formas raras al atardecer, las siluetas caprichosas de los edificios y las montañas que circundan la masa de asfalto...
Los sonidos urbanos alejándose de mis manos, la musicalidad brotante de los recuerdos: los fantasmas que salen a juguetear con el cabello de su aprisionado, al soplar del caliente aire de los últimos días del invierno tan desfasado, de los cambios tan repentinos en el clima... Hoy el cielo se ve gris, mañana estará azul y tal vez al día siguiente sea rojo...no es posible determinarlo como tampoco sucederá dejar de vivir en constante convivencia con quienes encadenan nuestra voluntad con cadenas invisibles...

[Fantasma (del gr. φάντασμα): Imagen de un objeto que se queda impreso en la fantasía. // Falso o inexistente. //Visión quimérica como la de los sueños o la imaginación. // Ciudad o pueblo inhabitado... Música que viene del fantasma de aquel corazón que solía latir a fuerte ritmo cuando la urbe estaba llena de luces...]

jueves, 4 de marzo de 2010

I. Rareza

Del devenir cotidiano se desprende la rareza. Sin saber, ahora, se encuentra usted parado ante las luces de la ciudad, en plena madrugada [5 hrs]. Sube a un carro y recorre la mitad de la gran urbe sólo para llegar a otro extremo, igual de cálido pero más cercano a la civilización.
El pensamiento fluye a velocidad insospechada, mientras que su calidad se ve afectada por la constante imagen de aquella persona que le ha inquietado durante varios meses. Se rompieron los lazos... Ahora usted está solo, con su alma...
Las notas musicales salen a través del par de audífonos morados, su rostro adormecido, las maletas repletas de ropa y libros... Lleva a su lado sus sueños y sus tormentos, lo más preciado que tiene. Entre ensoñaciones, acordes y luces cual barrido fotográfico, se defragmenta la imagen de ese ser extraño, apreciado, como si fuera una pintura que se descarapela lentamente...
La ciudad se levanta en pequeñas luciérnagas, los fantasmas aparecen en el entorno urbano, parecen poseídos, pero sólo están dormitando mientras llegan a la fuente de su encadenar diario, el cual les da el alimento... Se hacen invisibles sus rostros, transparentes...
Suena en el radio de mis sentimientos una canción, al más puro estilo europeo: "Me pongo demasiado nervioso cuando te hablo, en todo lo que pienso durante el día es besarte, un viejo sentimiento que se siente refrescantemente nuevo... Tal vez estoy enamorado de ti..." Sigo viajando entre las luces que distraen mi mente y el sueño que cierra mis ojos.
Sí, ahora es cuando esta gran masa de asfalto saca a relucir su gran rareza. Si, nosotros somos raros, vosotros lo sois, y yo no me quedo exento... Tú, tu gran rareza y los demás, se funden ante mis oídos al sonido electrónico de trompetas y los recuerdos... Sólo son tiempos raros...

[Rareza: cualidad de raro // Cosa rara //Acción característica de la persona rara o extravagante. No sé si me deba definir en lo raro... ¿Qué es lo raro? ¿Huele raro? ¿Sabe raro? ¿Se escucha raro? ¿Se siente raro? Podríamos investigarlo juntos, en aquel sueño...]