domingo, 31 de enero de 2010

VIII. Sinestesia

¿Qué pasa si se combinan las drogas? Ocurren efectos cruzados. Es una mezcla de psicodelias, colores y sensaciones extremas en una sola. Sin embargo, cuando los sentidos logran fundirse es mágico, como si el mundo cambiara día a día a pasos agigantados.
Música y sabores, olores y colores, soplos y sonidos... La sinestesia hace que se experimente todo en una sola sensación, junto pero no revuelto. Algunos dicen ser bendecidos al poder integrar muchos sentidos, otros piensan que es excesivo. Ha de ser maravilloso y a veces tortuoso, pero debiera ser una experencia posible, temporal.
Es un daño en los sentidos, una condición anormal, hace ver el mundo de otra forma, de mil maneras sin tener que estar drogado (aunque muchas sustancias pueden inducir tal estado). Es una joya rara la sinestesia. Es un escape de la realidad, excelente cuando se necesita soñar de más y dejar el piso totalmente.
También es confusión al no saber distinguir lo verdadero, la percepción se agudiza pero no es real. Es una alteración, un sentido inexistente... Está presente y ausente a la vez, puede aparecer o no, depende de la persona y las emociones.

[Podía oler tu piel de mar, salada... Suave como la seda, ácida como el limón... Al tocarla sentía una dulzura en los labios, al oírte hablar veía colores que nunca antes vi... Si eso era estar en otra dimensión, entonces quería estar ahí por el resto de mis días...]

sábado, 30 de enero de 2010

VII. Vacío

Si se habla de vacío, es menester mencionar la ausencia de elementos en un determinado espacio. Carencia de objetos o personas en cierto lugar también lo caracterizan. Con la presión es posible medir el vacío, en el ámbito de la física.
Empero, no se hará referencia a lo científico sino a lo sensorial. Un vacío es la falta de algo, un complemento que se ha ido o desvanecido en el espacio. Puede haber varias causas pero no se sabe bien que da pauta a experimentar una hoquedad interna (sobre todo cuando no parece haber una explicación aparente).
Sentir un vacío interno puede significar muchas cosas: búsqueda de un sentido que no llega; desaparición de un complemento; miedo, ansiedad o depresión; un fuerte aire que resopla dentro y no para...
El alma y el corazón se achican lentamente, contrayéndose hasta el punto de dejar de existir. La fuerza de voluntad se reduce a lo más mínimo. Es necesario un gran esfuerzo para combatir al vacío, el cual absorbe con fuerza y jala hacia un hoyo negro.
Infinito como el aire, se queda soplando constante. Es como caer dentro de zanjas sinfín, una tras otra... Apreciación por el entorno ayuda al vacío a explotar y convertirse en espacio ocupado. Presencia de uno mismo por sí solo, sin dejar de lado la otredad.

[Hoy me siento tan vacío como el interior de un tambor... Un golpeteo que suena y suena, parece no tener final... Sólo vacío, ausente...]

viernes, 29 de enero de 2010

VI. Intuición

Se define desde varias perspectivas: Filosofía, psicología y esoterismo principalmente. La intuición, se dice, es el conocimiento inmediato, de carácter evidente. También puede ser la interiorización de lo que se percibe en el entorno. Una más habla sobre las capacidades extrasensoriales del hombre.
En los tres conceptos hay algo de cierto, algo que coincide: la intuición consta de un determinado instinto, inherente al hombre. Es una especie de alerta latente y constante, un impulso inteligente que nos inclina a cierta decisión o camino. Dejarse llevar por el corazón cuando la razón no es capaz de aclarar el panorama.
Muchas personas otorgan a la intuición el título de "sexto sentido", otros dicen que es una clasificación sin chiste. Sin embargo, son las mujeres quienes poseen la virtud de intuir más que los hombres. Las corazonadas las impulsan a seguir, mientras los varones van con la razón (o es lo comúnmente pensado).
Sea así o no, la acción de intuir es lo que conduce por cierto camino, lleva a actuar o no, a tomar una importante elección, a enamorarse o cerrarse ante la vida. Es lo que nos salva cuando estamos en peligro, aquel pensamiento inesperado, de pronto da la pauta para elegir.
En confusión o claridad, cuando se intuye se va con lo natural del hombre, su acción de prever sin ser esotérico, su alta sensibilidad, su intelecto sin tener gran conocimiento.

[Sientes... ¿Qué pasa cuando sientes que algo anda mal? Estás inmóvil, meditas... La mente va la velocidad de la luz sin moverse... Entonces sale aquella voz, diciéndote qué hacer... Y seguí su dulce tono...]

jueves, 28 de enero de 2010

V. Tacto

"Sentir" es la palabra que mejor lo define. Más que percibir, se siente con ella. Se puede recorrer un objeto por toda la piel y se puede descifrar su forma, textura, temperatura y si afecta o no al cuerpo. Todo lo circundante se puede sentir por medio del tacto.
Es el órgano más grande del cuerpo aquel que permite recibir los estímulos exteriores. Las células de la dermis son receptores nerviosos, los cuales envían información al cerebro sobre lo que se está tocando.
Los invidentes conocen el mundo, además de escucharlo y olerlo, también tocándolo. Son capaces de percibir las propiedades de los objetos o personas que tocan más a fondo que cualquier otra persona. Sin embargo, los demás hombres pueden hacerlo de igual forma, es cuestión de desarrollar la sensibilidad.
El tacto es el sentido del hombre, le permite diferenciar entre las cosas y los materiales. Protege y previene. Si al tocar no se sintiera, los seres humanos no serían sensibles en ningún aspecto de su vida.
Para todos es importante poder sentir lo que rodea al hombre: al poeta le sirve de inspiración, al científico para conocer más a fondo su objeto de investigación, al hombre común para localizarse y distinguirse de los demás...
Las emociones afloran por medio del tacto. Es un arte que sólo los amantes exploran, los artistas usan, los hombres de ciencia creen totalmente suyo y los jóvenes curiosos experimentan a falta de un complemento sólido. ¿Sientes el entorno?

[Tan bello, suave y áspero a la vez. Si lo ves tiene un aspecto joven, si lo hueles su fragancia hipnotiza, si lo pruebas es dulce y amargo, si lo escuchas suena como un tambor... Si lo tocas directo quema la piel... Pon tu mano sobre su pecho y siente como quiere salir... No es el corazón, es lo que está escondido dentro...]

domingo, 17 de enero de 2010

IV. Olfato

Una de las sensaciones más bellas en el hombre es la de percibir olores. Es química pura que vuela por el aire y llega hasta a la nariz, donde se desdibuja en combinaciones, provocando efectos hipnotizantes, narcotizantes o repelentes.
Oler es una parte implícita de la respiración, algo más cotidiano que la visión, el sabor y la audición. Podría decirse que el olor es el complemento perfecto de la actividad básica de respirar. Todo aquello que huele vuela por el aire como compuesto químico, llega a las células olfativas, las cuales mandan impulsos al cerebro y éste detecta el tipo de fragancia y lo relaciona con objetos, lugares o personas...
Es otro de los caminos que poseen los ciegos, percepción de la esencia diaria de las cosas circundantes, los caminantes, los entornos... Si de la vista nace el amor, del olor nace la pasión. Sin embargo, percibir olores y distinguir entre fragancias es un arte que casi ningún hombre posee.
Bien se dice que existen elementos inodoros, aquellos que no desprenden partículas volátiles...Empero, hay quienes se preguntan: ¿a qué huele la noche?, ¿el amor tiene fragancia?, ¿cuál es el perfume de la decepción?, ¿puedes oler la alegría o las estrellas? Cuando se siente también se percibe y cambia la forma en la que entran las sensaciones.
Se pueden relacionar los olores con los sucesos importantes de la vida, desde los pequeños pasos hasta las grandes acciones. Así pues, el olfato también permite disfrutar por completo de la comida y la naturaleza, es el compañero ideal de la acción de inspirar...se recuerda cuando se huele y, en ocasiones, se huele cuando se recuerda, sólo basta con esforzarse un poco.

[¿Tú sabes a qué huele la oscuridad? Me lo he preguntado constantemente y siempre llego a la misma conclusión: la oscuridad huele a nuestros cuerpos abrazados, a tu perfume de rosas cuando te mueves por el cuarto... Huele a tu ausencia, un profundo hueco en mis ojos... Después, sólo huelo mis lágrimas...]

jueves, 14 de enero de 2010

III. Sabor

Cuando alguien habla del gusto se pueden entender muchas cosas. Regularmente se relaciona con la preferencia o el sentido que explota diversas sensaciones y experiencias. Hablando del segundo, lo mejor es probar de todo, tratando de no dejar algo fuera de las combinaciones realizadas con los diferentes sabores.
Al igual que los colores, los sabores abren la percepción de la vida más allá de lo imaginable, aunque no exista una gama tan extensa como en los pigmentos. Amargura en una cáscara de limón, lo salado del agua de mar, dulzura en la miel y la acidez del vinagre...fusionados crean sensibles experimentos.
Hay quienes poseen en las manos la magia y la capacidad para ser artistas del plato, logran emplear los ingredientes exactos y hacen armoniosas sinfonías gustativas o contrastes experimentales que se desatan en la lengua.
El disfrute de la comida, los sabores que resaltan la monotonía de la cotidianidad, provocan un lleno en el interior. El ritual diario, en el cual se sienta uno a la mesa y come, se debe sentir no sólo por hambre, sino también para descubrir la novedad que cada platillo puede ofrecer.
Afortunadamente el sabor no desaparece tan fácil, sólo cuando se está enfermo o bien, si se excede en un solo tipo de sensación. Sin embargo, es una pena desdeñar tan bello sentido en cosas simples...es algo que se hace constante.

[Sabores, sabores y más sabores... Dulce melancolía, amarga felicidad, saladas lágrimas, ácidas sonrisas... Parece que todo da vueltas y el corazón no aguanta, el estómago se desgasta y lo insípido de la vida se complementa con las sensaciones...]

domingo, 10 de enero de 2010

Música prometedora para 2010

Hágase un pequeño espacio en los viajes e intentos literarios de este joven soñador para aterrizar en la realidad cotidiana y escuchar lo que el entorno musical de este año puede ofrecer. Hay quienes, al contrario de esta persona, hacen listas de los músicos que parecen prometer nuevos sonidos y brillantes lanzamientos para 2010. En una breve lista se exponen 15 cantantes, considerados los portadores de la batuta en el ámbito sonoro. Vea usted, querido lector, una muestra:


(Se trata del trío Delphic, originarios de Manchester. Ve usted "Doubt")

La lista se publica a través de la BBC, en la sección de 'Cultura y Sociedad', bajo el título: "Las promesas musicales de 2010"

sábado, 9 de enero de 2010

II. Audición

De todos los sentidos posibles, los conocidos, los más explotados, aquel con el cual escuchamos es el menos apreciado y el más hermoso. El oído permite complementar las armonías visuales a través de sonidos que hipnotizan, relajan o destruyen. Quien no percibe por medio de los ojos tiene la capacidad de ver con sus orejas: sinestesia continua.
Son los contrastes auditivos más resaltantes que los visuales. Al poder escuchar se es capaz de navegar por el mundo entero con una venda en los ojos, en oscuridad total; o bien, se funde en los colores de la visión.
Desde la caída de un alfiler hasta el golpeteo de una baqueta contra un tambor, los latidos del corazón y las gotas de lluvia al caer, el aire de otoño que arrastra las hojas...sonidos que componen acordes y notas...sin audición no existiría la lectura en voz alta ni la música, los bellos poemas que los antiguos caballeros recitaban a las doncellas o los cantares de los trovadores en los tiempos medievales.
Por el oído se conquista al corazón, se llega al alma, se inunda el cuerpo de sensaciones extrañas y se experimenta en decibeles de alegría, melancolía, indiferencia o filosofía...todo depende de la perspectiva auditiva del receptor.
Empero, las personas que no escuchan pierden importantísima parte de la belleza de la vida, de los sonidos, los tonos y timbres, los acordes... Sordera que equivale a falta de estética, incomprensión, un rompecabezas con piezas extraviadas, sumergirse en un lenguaje totalmente gráfico.

[Uno a uno los sonidos se entrelazan... Uno a uno, sin querer, forman ritmo...melodía que explota en decibeles, aumenta la presión sanguínea y el latir del corazón; guarda silencio y lo escucharás fundirse con los nuevos acordes...]

lunes, 4 de enero de 2010

I. Visión

Visión o vista, con la luz se es capaz de poder percibir a través de los ojos las imágenes que pasan ante ellos como destellos brillantes y espasmos de oscuridad. Es uno de los sentidos más importantes en el hombre porque le ayuda a orientarse a lo largo de su vida y a conocer mejor su entorno.
Ver significa poder caminar en luz, vivir en colores vibrantes y a la vez apagados. De todos los sentidos y las sensaciones que se pueden experimentar, la vista reúne todos los contrastes y armonías de la naturaleza, no hay necesidad de alterarlas para poder experimentarlas.
Incluso, cuando se ve se percibe más alla de los objetos...movimientos, belleza, majestuosidad, decadencia, pasividad, desequilibrio... La visión es una poderosa herramienta, una potente arma y una terrible decepción. Ver alimenta, ayuda o mata; depende de la situación en la que se esté.
Sólo basta con abrir los ojos cada día y quedar maravillado con las cosas alrededor, decepcionarse ante lo horrible del mundo, asombrarse con lo heterogéneo de la vida y los momentos que suceden de repente.
Quienes ven el día a día de diferentes formas pueden ir a otras realidades: en blanco y negro es más artístico, en escala de grises significa ecuanimidad, a color se perciben todos los contrastes y en claroscuro es más dramático.
Sin embargo el secreto radica en quienes son capaces de cubrir sus ojos con una venda y lograr percibir con los sentidos restantes, de ellos es la riqueza del mundo que con una mirada nos ciega y restringe de nosotros mismos, ahora pueden confiar sin necesidad de ver el camino...

[Ahora que podía verte en tonos y escalas me di cuenta de que veía más allá de lo real en sí mismo... Fue entonces cuando decidí tapar mis ojos y seguir caminando, experimentando si podía ver más de lo que ahora veo...]