lunes, 15 de marzo de 2010

III. Música

Sí, así es. Si sus ojos no lo pueden creer, pase usted al siguiente blog. No es fácil abarcar un tema tan amplio y un arte completo y complejo en un espacio reducido. Sin embargo esta disertación no versará en aspectos teóricos sino en vinculaciones prácticas.
A cada tono asignado, a cada acorde que pasa por los oídos se le da atención, es decir, se traslada la audición (y, en el caso de este incipiente escritor) junto con los demás sentidos. Las armonías y contrastes explotan en colores reales y nítidos, como los de siempre, los de ayer. La nariz es más aguda para percibir tu perfume y las papilas gustativas esperan ansiosas a recibir sabores múltiples.
Empero, no con cualquier sonido se puede establecer un lazo tan importante, tan invisible y tan íntimo como lo son los recuerdos y las pasiones. La música, arte sonoro que conjuga lo literario y lo acústico, que en ocasiones puede impulsar lo visual y quedar en el inconsciente... Es la yuxtaposición real y abstracta del sonido con el lenguaje verbal.
No sé por cuales razones es posible ver todo el espectro cromático más vivo. La mente y el cerebro se pierden en la exageración visual que acompaña a la música...es intolerable y hermoso, aunque no podría ser mejor cuando la imaginación va al lado.
Sí, así es. La música es el mejor acompañante que he tenido hasta ahora en toda mi vida... Siempre me hace reír, llorar y viajar. Es llevadera y de una belleza tan peculiar, apreciable en todo momento, redescubierta con cada acontecimiento y ocurrencia...

[Música: melodía, ritmo y armonía, combinados. // Sucesión de sonidos modulados para recrear el oído. // Arte de combinar los sonidos de voz humana o instrumentos (o de ambos) para crear deleite, conmoviendo la sensibilidad. // Sonido grato al oído. // Ruido desagradable... ¿Qué sería de mí sin música? La música es parte de mi interior, es una de las tantas huellas que ustedes han dejado al haber pasado por este corazón...]

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