Los hombres corren. Su paz y armonía radica en su capacidad de hacer y de analizar los hechos que los circundan. Su poesía va a través de sus venas al igual que su sangre. Sus acciones se reflejan en infinitos espejos alrededor de los cuales se encierran ante los demás.
Todas estas falsas imagenes, las representaciones de un solo ser, se dan por medio de la ciencia jurídica: el derecho. Encargado de regular la conducta del hombre en sociedad, es la herramienta de la convivencia y el promotor de la resolución del conflicto.
Para llevar a la realidad la acción del derecho, primeramente, debe analizarse a fondo la sociedad: desde el hombre más cotidiano y sociable hasta el más escondido. La mente humana es un lienzo en blanco, formándose a cuentagotas y llenándose de colores. Sin embargo, siempre habrá espacio para los recónditos y oscuros rincones del espíritu.
Después viene la ley, la regulación materializada verbalmente para darse a conocer y ponerse en práctica. Así pues, la sociedad funcionaría bajo los términos de una excelente y perfecta maquinaria de relojería fina, bañada en plata u oro, brillante para todos.
El hombre, durante toda su existencia, ha estado compuesto de dos polos que, al unirse, dejan la estela de su naturaleza en el más puro sentido, como la estela de las esencias. El derecho no ha podido llegar a regular la voluntad y el espíritu humanos y nunca podrá. La relojería siempre se daña en algún punto del proceso y a veces es irreparable.
Peldaño, uno tras otro. Altitudes incomprensibles pero necesarias. Desde la solemnidad de los mandatos hasta la ridiculez de la estupidez humana, el derecho es un amplio marco de observación de la ingeniería social del alma y sus partes.
[Los días detrás de las anchas barras son más grises de lo que aparentan ser. El mundo real y tangible está supeditado a la acción y a su reacción cual física elemental. Lo jurídico aplica este principio, llevándolo al campo de lo social... Justicia, con una espada de la coerción, con una balanza para equilibrarse a sí misma y con una venda de imparcialidad...]
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