miércoles, 28 de julio de 2010

Danza

Es la necesidad del hombre la manifestación artística a través de su cuerpo. Finas líneas que se transforman en delicados movimientos y desembocan en una recreación de visiones en vaivén, sobre escenarios y luces brillantes.
Música, sonido, acompañamiento. Piso firme, paso seguro. Brazos y piernas en armonía, manos y pies en contraste. Dinamismo puro y sereno, belleza en el sentir del alma. Danza para uno y para los demás, una muestra del sentimiento interno proyectado al exterior de los seres.
Entre religiones, formas de matar el tiempo y artes en movimiento, la refinación del baile está en su ejecución, suave y coordinada, con un fondo de acordes para despertar a las mentes de sus letargos y ponerlas en acción.
Ritmos para pautar la convención de los pasos, uno a otro van en fila para llegar a los extremos. Colores, resaltan los espíritus al salir de sus pesadas cargas corpóreas. Espacios abiertos o cerrados, oscuros o luminosos, retiemblan en ellos las expresiones y los gestos, los hilos de un lenguaje más para dejar entrever las infinitas posibilidades.
Reflejo de una cultura o una costumbre, la danza es un arte vivo, fuera de un marco o una página, una emoción que sale del pecho y va directamente a la locomoción humana. Elementos naturales representados en movimientos ágiles o lentos, fuerzas contrarrestadas en escenarios diversos.
Es la magia sin necesidad de practicarla, un simple cambio de estado en el cuerpo, una sensación en una magnitud proporcional al amor sin necesitar una correspondencia imperiosa. Danza, baile, movimiento. Diversión, ritual, estética.

[El esplendor del cuerpo en su máximo estado. Brilla al saltar y opaca las luces. Los ojos se quedan maravillados. Danza al ritmo de clásicos, cambiante hacia los patrones modernos...]

No hay comentarios:

Publicar un comentario