Es un teatro, de escaleras en caracol, largas, de escalones cortos. Mucha gente de muchos lugares con muchas ganas de ver el acto que tendría lugar unos 15 minutos más tarde. Aquellos dos llegaron corriendo y los otros dos estaban a mitad de recorrido de esos escalones.
Música de fondo, una preciosa sección de palcos a ambos lados y la parte superior del teatro. Al centro muchos lugares y un escenario pequeño, el cual daba calidez al momento. Las ansias de vivir el momento se hacían cada vez más grandes al igual que el vértigo de la mujer de rojo, quien temía caerse de esa altura, la cual parecía tan diminuta al ver los instrumentos tan cercanos.
Los fondos iban y venían. Entusiasmada, la mujer de blanco vociferó: "es Two Weeks". La de negro agregó: "Grizzly Bear no me gusta".
10 Minutos después se hicieron sonar las francofonías. Aquel buen hombre hizo sonar su guitarra y empezó la faceta más electrónica y experimental de su música. Yann Tiersen ahora se desenvolvía en el escenario.
Dust Lane se llama la producción que vino a presentar. Puso los sentimientos y los corazones de los asistentes a moverse de una forma especial. Todo ello bajo una atmósfera de luces amarillentas sobre el teatro y otras de distintos colores sobre el escenario.
Sí, lo primero y más conocido no implicaba cantar; lo que se escuchó sí era para seguir la letra. Desde el estilo más puro de Tiersen hasta las combinaciones raras entre lo electrónico, el rock y lo experimental se fue desarrollando el concierto, entre cortinas rojas, luces de cámaras y celulares prendidos a contrabando y voces muy suaves.
El encore fue más explosivo que emotivo. Implicó un esfuerzo por no dejarse llevar. Cuando la última explosión terminó en el retumbar de sintetizadores que iban dejando de vibrar conforme las bocinas se apagaban, la gente empezó a salir con cara de asombro.
También se vieron rostros con gestos de frustración y voces se oían: "falto más de lo de Amélie..." Todos iban saliendo de aquel semi-palacio. La calle se llenó de luces, de gente...de desenfreno. La intensidad que rodeó al francés y su banda ahora poseía a la noche, la que fue testigo de un resonar triste y melódico, venido de tierras lejanas, de un Viejo Mundo.
A mi me gusto gusto....
ResponderEliminarmucho
pero FALTO MAS DE AMELIE
jajajajaja
chale
pinche yann se la jala
pero ni pdo
asi es esto
buen concierto
jajajaja
el vertigo jajajaja
Se noto que fue una buena experiencia ver a Yann Tiersen, creo q yo solo hubiera ido por lo de Amelie, pero si me quede un poco con las ganas por q en vdd parecio ser todo un viaje! jaja
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