viernes, 9 de abril de 2010

El sentimental clima

Existen veces, en los días, en el pasar cotidiano de la vida, que el clima parece camuflarse con las emociones y las sensaciones percibidas en un periodo corto de tiempo. Inexplicable, confuso, pero hasta cierto punto, coincide.
Las gotas de lluvia caen, los circuitos se vuelven resbalosos, los pastos se humedecen y las personas corren para atajarse el agua que, inclemente, se ha posado sobre las tres de la tarde. La música sirve como aderezo especial a la atmósfera creada naturalmente.
El día se ha puesto ha llorar y el rostro de aquel incipiente joven se ha puesto de líneas azules, entrecortado por cristales puros que se reflejan en sus globos oculares. No se puede afirmar una depresión pero no se puede negar un tono de nostalgia.
La gente sigue pasando, el cielo gris, la primavera comienza pero el abril está tan loco. Las personas comienzan a pensar en la razón de los alemanes. Sí, abril está fuera de sí y no hay poder capaz de controlarlo.
Después de todo el pensamiento, una mujer de vestido blanco pasa con un paraguas entreabierto y salpica agua a los demás caminantes, quienes gesticulan desagrado e insatisfacción. Otras féminas aprietan el paso, con sus sandalias, las cuales ahora cargan pies empapados.
El muchacho del rostro triste tiene hambre y lleva sus manos a su estómago. Una pareja de novios suben apretados al autobús, mientras una madre con su hijo buscan tomar un taxi, aunque todos estén ocupados.
Sólo resta vivir la experiencia de la inesperada precipitación una vez más, caminar bajo las gotas de la molesta o la mágica lluvia, depende de la perspectiva del observador. Las caras azules permanecen y el mundo continúa girando sin importar el llanto del cielo.

2 comentarios:

  1. Bello texto...

    Una crónica muy interesante y sobre todo pintoresca y humana.

    Yo me pregunto ¿por qué llora la tarde sintiendo el vacío de tu ausencia? ¿Por qué llora la tarde sabiendo que existe otro día? No entiendo la razón...
    La tarde está llorando y es por ti...
    Seamos felices porque hoy es hoy y ya...

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  2. Seamos felices porque los monos saltan.
    Seamos felices porque hay crepas y refrescos.
    Seamos felices porque hay cigarrilos.
    Seamos felices porque hay un Víctor, una Yuriko y una Ximena.
    Seamos felices por nuestras diferencias.
    Seamos felices por las caricias.
    Seamos felices por nuestra amistad.

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