jueves, 14 de octubre de 2010

Houston, tenemos un problema...

Houston, tenemos un problema: el cohete que lanzamos hacia la próxima galaxia va más rápido y más lejos. Debemos detenerlo porque no está habilitado todavía para altas velocidades.

Bitácora de navegación: Día # 55
Decidimos aumentar la velocidad de la nave para llegar más rápido a la galaxia próxima y surcar los aparentemente infinitos intrincados trazos de su núcleo, su corazón. Aunque faltan por recorrer muchos años-luz, parece ser que llegaremos en buen momento.
Sin embargo estamos conscientes del riesgo que implica el cambio de velocidad, ya que la nave no está preparada al 100% para dicha adaptación. La seguridad es primero, así pues, si este primer intento por llegar más lejos resulta fallido, regresaremos a la aceleración primera.
El corazón de la galaxia es impredecible: puede ser el paraíso más soñado por los poetas pero el lugar más inhóspito pensado por los científicos. Es desconocido y, al mismo tiempo, cálido. No podemos hacer un pronóstico con exactitud, sólo esperamos atravesar y esquivar las estrellas que forman el halo de la Vía Láctea.
Ahora pasamos frente a la danza de dos planetas, debatiéndose en lucha abstracta. No puedo describir los colores ni las formas, no se distinguen. A lo lejos se ven más tonos y combinaciones nunca antes vistas. Cada día la galaxia próxima está más cercana.

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