lunes, 8 de noviembre de 2010

I. De las desventuras de la producción audiovisual

Ser productor audiovisual no es cosa fácil. Uno debe pasar del sueño embriagante de sus pensamientos al aterrizaje (en ocasiones, forzoso) de las ideas y plasmarlas en papeles eternos llenos de renglones numerados.
Las imágenes desfilan ante los productores como carnavales de pasión y cansancio, como semilleros donde se gestan breves novedades en los momentos más oscuros. Sin embargo, aunque el mundo de la producción parece estar lleno de ese glamour y lujo, la realidad es otra (claro, cuando se es un productor en proceso o no se tienen los recursos).
Si bien todas las labores y oficios son loables y respetables (incluida la producción), un buen productor siempre antepone el respeto a sí mismo por el trabajo: así es, el trabajo debe salir como sea, a como dé lugar, sin importar lo que pase. Se deben contemplar todas las aristas de una labor que combina la practicidad de la elaboración de un mensaje con unas pinceladas de arte y un toque de creatividad.
El mundo de la producción audiovisual, aunque permite varias licencias creativas y una gran expansión mental, está lleno de los horrores y maltratos propios, de los conflictivos arreglos y las desventuras de la tecnología y el tiempo. Siempre sujetos a las orillas de la presión, los productores parecen ser magos que se dividen entre la técnica y la teoría.
Pareciera que en las palabras anteriores se hace una única referencia a lo matado de ser productor, aunque tiene sus ventajas y sus éxitos: nada como ver un video o una cápsula radiofónica realizada con empeño y bien hecha. Después de todo, la perfección no existe, no es la mejor labor del mundo (para muchos) pero sí lo es cuando existe la pasión por ello.
No obstante, las desventuras de la producción se apoderaron este ciclo de todo el ambiente circundante, del corazón de los futuros productores, se alimentaron de todo el ímpetu hasta dejarlos secos en la culminación de ese periodo mortal que, por convención, llamamos "séptimo semestre".

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