No era lo mismo tener la perspectiva exterior. Definitivamente los últimos días habían sido terriblemente pesados y, hasta cierto punto, sin sentido. Lo demás sobraba en un mundo donde no existía relevancia.
De mi mente fluían los recuerdos de aquel coche rojo, el cual nos vio empezar, crecer, despegar y morir. En el eco de la memoria resonaban 10 segundos de un solo de piano que mataba lento, seguido de una voz entre coro de ángeles.
La primera vez que le vi fue un vuelco al interior, hasta lo más profundo de mis entrañas. Una sensación tan especial y peculiar que no he sido capaz de describir hasta este momento. Si se me pidiese describirle en una palabra diría: interesante. Si me dieran otra: penetrante. Una tercera: hipnotizante. Podría sacar un vocabulario entero y no acabaría.
Su tez blanca, tan común; su rostro rasposo, lleno de púas; sus ojos, intensos. La musicalidad brotaba de su voz, la vivacidad de sus movimientos y la velocidad de su pensamiento, Fue, en aquel instante, lo que siempre deseé y lo que, de alguna manera, sabía que no era para mí.
Impulsivamente, de mirada en mirada, después las caricias y los pequeños elogios, los besos y abrazos, los enojos, el tiempo... Reclamo tras reproche... Fue todo tan rápido... Si alguien me pregunta ni sentí pasar los días.
De los días soleados pasé a admirar la lluvia en su mayor esplendor. Sentí lo nublado dentro de mí. Después, cuando se fracturó el eje de cristal, percibía el azul del cielo de un tono que no había visto antes, era más azul de lo normal, más saturado.
Entonces, corrí. Corrí por los caminos y los jardines, lo más veloz y fuerte que pude. Una piedra, una insignificante piedra, acabó con mi trayecto... Cuando caí al piso recuerdo haber sentido el impacto en mi cabeza y el viscoso y rojo líquido salir de ella. Los colores eran más vivos y la negrura de los ojos fue perdiendo su brillo hasta desvanecerse como la luz de una vela que perece lento.
Ahora, el recuerdo se aloja por ratos pero ya no pervive aquí. Sólo me quedó una pregunta: ¿Por qué nunca pudiste hacer las cosas más fáciles? Tuviste tanto tiempo...
Victor, sigo igual de enferma.
ResponderEliminarAyer me sentía tan mal, que hasta me quede pensando que tan malo sería aventarme a las vías del metro... Por cierto feliz San Valentín, pinche corazón lo traemos bien jodido.
Tuvo tanto tiempo, pero tan poco, recuerdos, aires, diferencia de tonalidades, to lo engloba un solo ser ¿curioso no?
ResponderEliminarEl jamas podra explicar nada, lo sabes, curiosamente ya me di cuenta de las cosas y tu sabes por que lo digo, pueden exigir cariño y a la hora de dar explicaciones, solo se callan, entiendo perfectamente, que ahorita este en una situacion sentimental muy satisfactoria, sabes que he pasado por cosas asi, tal vez, hasta peores, pero como decia cierta persona que ya no esta, el sufrimiento es de uno y nunca nadie sabra cuanto duele, pues cada quien es diferente y a todos nos duele diferente.
Ahora que queda? solo escribir y recordar, me gusto mucho lo que escribiste, no hay duda, trae sufrimiento impreso en la tinta, pero tampoco hay duda, cada dia que pasa, sabes que cada segundo vivido, bueno o malo, vale la pena, te hace mas humano, mas vivo, recuerdalo, lo que no te mata, te hace mas fuerte y definitivamente hoy, somos mas fuertes que antes y aun nos falta, pero juntos, como lo hemos hecho seguiremos adelante, y ahora sabes que no solo me tienes a mi, tienes a nosfe y a muchas personas mas, asi que mi mano esta agarrando la tuya, siempre, te amo...bye bye