Una de las sensaciones más bellas en el hombre es la de percibir olores. Es química pura que vuela por el aire y llega hasta a la nariz, donde se desdibuja en combinaciones, provocando efectos hipnotizantes, narcotizantes o repelentes.
Oler es una parte implícita de la respiración, algo más cotidiano que la visión, el sabor y la audición. Podría decirse que el olor es el complemento perfecto de la actividad básica de respirar. Todo aquello que huele vuela por el aire como compuesto químico, llega a las células olfativas, las cuales mandan impulsos al cerebro y éste detecta el tipo de fragancia y lo relaciona con objetos, lugares o personas...
Es otro de los caminos que poseen los ciegos, percepción de la esencia diaria de las cosas circundantes, los caminantes, los entornos... Si de la vista nace el amor, del olor nace la pasión. Sin embargo, percibir olores y distinguir entre fragancias es un arte que casi ningún hombre posee.
Bien se dice que existen elementos inodoros, aquellos que no desprenden partículas volátiles...Empero, hay quienes se preguntan: ¿a qué huele la noche?, ¿el amor tiene fragancia?, ¿cuál es el perfume de la decepción?, ¿puedes oler la alegría o las estrellas? Cuando se siente también se percibe y cambia la forma en la que entran las sensaciones.
Se pueden relacionar los olores con los sucesos importantes de la vida, desde los pequeños pasos hasta las grandes acciones. Así pues, el olfato también permite disfrutar por completo de la comida y la naturaleza, es el compañero ideal de la acción de inspirar...se recuerda cuando se huele y, en ocasiones, se huele cuando se recuerda, sólo basta con esforzarse un poco.
[¿Tú sabes a qué huele la oscuridad? Me lo he preguntado constantemente y siempre llego a la misma conclusión: la oscuridad huele a nuestros cuerpos abrazados, a tu perfume de rosas cuando te mueves por el cuarto... Huele a tu ausencia, un profundo hueco en mis ojos... Después, sólo huelo mis lágrimas...]
Depende del tipo de oscuridad. A veces huele como bien describes, otras tiene una humedad que se mete en la nariz y se impregna: una noche huele a nuevo, a aventura, a prohibido; otra huele a encierro, tormento, dolor. Olvido.
ResponderEliminarLeer esto me hizo recordar cosas, lugares y personas. Sin embargo, lo más interesante e intenso fue intentar evocar el aroma de esas personas que han dejado huella en mi vida.
ResponderEliminarEn ciertas ocasiones he intentado respirar de nueva cuenta el aroma de "eso" que me inspiraba, pero no lo he logrado. Supongo que finalmente el desde y el olvido han llegado hasta lo más profundo de mi cerebro.
Buen texto. TQH
Me hiciste evocar buenos y malos momentos de
ResponderEliminarmi vida, ¡Qué buen escrito eres! Reviví los
olores que me hiciero feliz: pieles, flores,
comida y hasta emociones que he ligado a través
de mi olfato.
Al ritmo de Joe Pino y los Maniacodepresivos
mando un abrazo con olor a cesped recien
cortado.