jueves, 9 de febrero de 2012

La playa

Mirando al cielo, porque es eterno y se sufre menos.

Amarte todo el tiempo, aunque en verso deshecho siempre estés. Amarte todo el tiempo, aunque mío no seas. La arena blanca, inmóvil, a la luz del sol. El océano, inmenso, fuerte, cercano. El cielo, abierto, lejano. Soñar que se está en el agua salada, ahí ya no se siente nada. El reloj no marca las horas sobre la playa y no se distingue entre el día y la noche. Los cristales se han roto, las lágrimas se han secado, las nubes se disipan.
Perder, ¿por qué no has podido perderme? Tan bien lo has intentado y sigo llegando a tu lado.
Amarte todo el tiempo, sin importar la cara de la moneda. Amarte aquí, tirado sobre el mar, quemado en la tierra, aunque mío...no seas.

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