Uno de los diversos fenómenos que puede percibir el ojo humano: la luz. Es una especie de energía electromagnética que se propaga a gran velocidad por todo el espacio. Más bien, se podría hablar de energía luminosa.
La luz forma parte de una de las oposiciones más interesantes del mundo: está en contra de la oscuridad, donde hay falta de fotones.
Otro fenómeno relacionado directamente con el ojo es la producción de un líquido lubricante y protector llamado lágrimas. En su mayoría éstas son agua combinada con algunas proteínas.
Luces y lágrimas: los ojos están en los dos sucesos... La luz da vida al ser mientras que la lágrima (después de ser protección) es expresión mínima del alma, del corazón.
Deslumbrante o mortecina, es lo que da cierta sensación de claridad, reconfortante a la mente y al espíritu. Las actividades del hombre, su ser y su interior giran en torno a la luminosidad. Sin embargo, al ver las luces repetidamente, al estar tan cerca de ellas, pueden hacer llorar. Igualmente, en ausencia de luz las lágrimas pueden salir fácilmente.
Flotando en el aire o rodeando una mueca sincera, tristeza y alegría, alivio y pena, absurdo... Luz y lágrima conviven, cegándose una a otra, viéndose los rostros que se evaporan ante cualquier emoción y suspiro, regresan constantes a cada momento de la vida humana y cotidiana.
[Luz que no me deja ver hacia adelante de tan deslumbrante, lágrima que ciega y hace borroso el camino, agua y aire combinados en un solo momento...]
Me gusta esta interesante kreeme, me no se komo ke me da nostalgia leerlo y no se bn porke pero esta bien hecho me gusto....
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